miércoles, 9 de marzo de 2016

Deja atrás tus miedos

Es una frase que utilizamos muchas veces para dar consejos a los demás y de la que no somos conscientes de todo lo que implica.

Para empezar, ¿qué es el miedo?. El miedo es una de las emociones básicas de los animales y os hombres que tiene un marcado carácter adaptativo y de supervivencia; huímos de todo aquello que  tiene un resultado que no es bueno para nosotros. En muchas ocasiones este miedo viene derivado de algún estímulo natural como de algún aprendizaje anterior. Quiero hablar del miedo desde la parte relacionada con el aprendizaje.

Llevo estudiando ya unos años psicología y el aprendizaje, tanto condicionado, como operante como vicario (por imitación de algo que vemos) es una de las grandes bases de la psicología. Este aprendizaje se ve tanto a nivel individual, como interpersonal, como grupal como societal del ser humano.

Todas las experiencias que tenemos en la vida generan en nosotros, sin darnos cuenta, cierto aprendizaje y más cuando los resultados de la misma tienen consecuencias aversivas para nosotros. ¿Pero nos hemos planteado alguna vez si esa experiencia en otro contexto tendría la misma consecuencia?. Creo que ahí está la clave de cómo aplicamos nuestros miedos.

Internamente marcamos un estímulo o conducta que ha tenido una consecuencia aversiva como algo a no repetir en nuestra vida, y cuando nos situamos ante un estímulo o conducta similar creemos que la consecuencia va a ser la misma.

Las situaciones en las que se ve muy claro este punto es en las interpersonales. El establecimiento y confianza de relaciones interpersonales es quizá una de las cosas que más nos cuesta y, ¿por qué?. Si hemos quedado marcados por una relación que no resultó como queríamos o que nos hizo daño y nos vemos en una relación similar con otra persona, damos por sentado que el resultado será el mismo. Nos dejamos guiar por lo que aprendimos, que no salió a nuestro gusto y actuamos guiados por eso, por ese miedo. No nos paramos a pensar que el contexto no es el mismo y que por suerte no hay 2 personas iguales en este mundo.

Esto se podría comprobar de una manera tonta y sencilla, saludar a todos los desconocidos que te encuentres por la calle, seguro que unos te saludan con una sonrisa y otros ni te miran pensando que estás loco. Seguro que si el primero no te mira lo sigues intentando...

No somos conscientes de que estos miedos nos impiden avanzar en nuestra vida y vivir experiencias maravillosas y diferentes. Cada experiencia que vives con una persona es única y diferente al resto de las que vas a tener en toda tu vida; así que no debemos dejarlas escapar.

 Yo soy la primera que muchas veces tiene esos miedos, pero de repente me entra la cordura y me doy cuenta de que no todos somos iguales y de que lo que salió mal en un momento y con una persona no tiene por qué salir mal en otro momento y con otra persona diferente. Intento dejar esos miedos atrás y vivir experiencias únicas en mi vida.

Nos perdemos muchas cosas buenas que nos ofrece la vida y creo que habría que reflexionar mucho sobre ellos y desaprender de todas aquellas experiencias que han tenido resultados aversivos en nuestra vida.

¿Estás preparado para desaprender?. Yo sí...



domingo, 6 de marzo de 2016

Aquí y ahora en la nieve

Ayer hice una ruta de raquetas de nieve y para mí fue una sensación increíble. Hacía años que no iba a la nieve y poder disfrutar del aire y de la textura de la nieve fue una experiencia tremenda.

Fueron sólo 2 horas de ruta y disfruté como nunca, aproveché cada segundo de los 120 minutos para sentir ese frío y esa sensación de libertad.

Es lo que hay que hacer con la vida, disfrutar cada experiencia y cada minuto de ella como si nunca más fuera a pasar. Cada segundo de nuestra vida es único e irrepetible y no hay que desaprovecharlo ni menospreciarlo. Todo aquello que hacemos es igual de importante aunque no nos demos cuenta.

Sólo tenemos una vida, así que aprovecha cada segundo de ella como si fuera el último.

lunes, 29 de febrero de 2016

La princesa de la casa

Princesa es como llamo a Ari, la gata que lleva casi 11 meses acogida en mi casa.

Me la trajeron en abril como un CES (Capturar, Esterilizar y Soltar) con 4 pequeñajos de mes y algo que aún mamaban. Me la trajeron unas conocidas gateras y me pidieron el favor enorme de tenerla en casa hasta que los peques se pudieran adoptar y ella volver a su colonia.

La gran sorpresa fue que la vi malita y al llevarla al vete salió positiva a inmuno, FIV. Con ese positivo soltarla en la calle era un poco riesgo, cualquier enfermedad que cogiese iba a tener  peor recuperación. También vimos que era muy buena y decidí darle una oportunidad. Y aquí sigue después de casi 11 meses.

Tengo que reconocer que al principio lo pasé muy mal con ella, todo el día asustada, no salía de debajo del mueble de la cocina y tenía que sacarla de ahí para ponerla encima y darle mimos. Mi gran sorpresa llegó al mes y medio cuando la oí ronronear por primera vez, sabía que íbamos por el buen camino.

En agosto avanzó un poco más y decidió hacer vida fuera de la cocina y desde entonces se pasa muchas tardes y noches en el salón. Eso sí no se sube al sofá si estoy yo; ella se tumba en su cunita y en las sillas. Aunque la señorita cuca duerme en el chaiselongue por la noche.

Durante este tiempo ha descubierto lo que es estar cuidada y querida, le encantan los mimos y hasta que le rasque la tripa, algo no tan corriente en los gatos. Aunque su gran descubrimiento, sin duda alguna, ha sido el PAVO. Le encantan las lonchas de pavo y todas las noches me pide, pero esto no puede ser.

Espero en un tiempo encontrar una casita para ella donde esté igual o mejor que aquí. Y yo también poder decansar de gatos por mi alergia.

Aquí la tenéis de sábado por la mañana en el mueble de la cocina tomando el sol, si existe la reencarnación yo quiero ser un gato casero:

domingo, 28 de febrero de 2016

El ser humano deshumanizado

Cada día pienso más que el ser humano involuciona en vez de evolucionar como tenía que ser.
No es algo que directamente observe en mi alrededor, porque por suerte me rodeo de gente muy humana, pero es algo que infiero de los comportamientos que tiene la gente con los míos.

¿Qué ha pasado en los últimos tiempos para que involucionemos?. No tendría una respuesta clara referente a ello, quizá el ritmo de vida, la sociedad y los valores que se consideran importantes, no sé. Tendemos más a ir a nuestro aire, a implicarnos menos con los demás y a demostrar mucho menos esa implicación.

Muchas veces agradezco conocer a gente que no es así. Me muevo mucho en temas animalistas y en ese mundo el perfil es el de ser humanizado, les importan los animales las personas y su sufrimiento. Lo bueno es que poco a poco vamos siendo más y sobre todo se nos oye más y estamos llegando a más gente. Pero cualquier cambio grande a nivel social no se hace de la noche a la manaña, lleva su tiempo.

Voy a contar un caso particular. Llevo un tiempo comprando productos de baño de Yves Rocher, porque no testan en animales, pues ya no voy a comprar más. Leí hace poco que hay mujeres españolas que fueron franquiciadas y que están en juicios con ellos ya que las presionaron tanto y las engañaron para las ventas y muchas de ellas han perdido todo.
Creo que por parte de la compañía es una deshumanización total, así que bye bye Yves Rocher. A mí me importan tanto las personas como los animales.

Éste es el enlace al grupo de Facebook que han creado en el que van actualizando como va el juicio: https://www.facebook.com/pages/AFECTADOS-YVES-ROCHER/1477766639110406


viernes, 26 de febrero de 2016

Tropezar no es malo, encariñarse con la piedra sí

Acabo de ver en facebook esta imagen con esa frase:




Y me ha dado mucho que pensar. Generalmente la frase "tropezar con la misma piedra" la aplicamos mucho en el ámbito de las relaciones sentimentales y siempre he pensado que era algo malo. Pero después de ver esta frase creo que tengo que cambiar mi interpretación, lo malo no es tropezar, sino encariñarte con la piedra con la que tropiezas.

Te empeñas en intentarlo con alguien y no es malo equivocarte, lo malo es que no dejas de tropezar con esa misma persona porque tienes unos sentimientos y te niegas a rendirte. Equivocarse no es malo, pero seguir equivocándote con la misma persona porque la quieres es una pérdida de tiempo y no te lleva a nada.



miércoles, 24 de febrero de 2016

Divorciados a primera vista

Con esta entrada quiero hablar del programa de Antena 3 "Casados a primera vista".

Es un programa que estoy siguiendo ya que el tema de las relaciones sentimentales, por qué funcionan y por qué fallan me interesa mucho. Estoy estudiando psicología y no puedo evitar que me llame la atención.
Por lo que he leído ya han contado el final de esta 2ª edición y ninguna de las parejas continúa.

Yo me pregunto cómo esperan que unas relaciones sentimentales funciones a partir de cuestionarios de compatibilidad. Si en el mundo real hay muchas relaciones que después de años se terminan habiéndose conocido durante mucho tiempo, me parece bastante lógico que en unas semanas o un mes de matrimonio (creo que es más o menos el tiempo que son pareja) se terminen relaciones de gente que no se conoce.

Como base para un estudio me parece interesante pero no lo veo para más.

Siempre hay que creer en el amor y no perder nunca la esperanza, pero confiarlo a un test de compatibilidad no acabo de verlo claro.

El amor está donde menos te lo esperas, así que a dejar que te sorprenda.

lunes, 22 de febrero de 2016

Estoy aquí para ser feliz no para ser perfecta


Me he propuesto a partir de ahora escribir con frecuencia. Tengo mucho que contar y que compartir sobre la vida y las emociones. Hace poco me dijeron que estoy aquí para crear algo para los demás y creo que esta es la manera.

Esta frase la vi la semana pasada en una noticia sobre niños con síndrome de Down que estaban haciéndose fotos en plan modelos y estaban guapísimos. Ellos no son perfectos, tienen una trisomía en el cromosoma 21 que los hace ser diferentes, pero tienen  la misma meta que tenemos que tener el resto, ser felices en este mundo.

Ser felices no es fácil para ninguno pero si algo nos da esta vida es la oportunidad de serlo. Sólo hay que saber disfrutar cada minuto que estamos aquí y mirar la vida con una sonrisa nos pase lo que nos pase.

La vida la vemos según el cristal que usemos así que a usar los cristales más bonitos para ver todo aquello bueno que tiene.